Las Cortaderas, 10 de julio de 2026; “Nos vendieron con la gente y los animales adentro”. Con esa frase, una de las productoras resumió el sentimiento que atraviesa a crianceros e integrantes de la comunidad mapuche Cayupán, quienes este jueves encabezaron una conferencia de prensa en el paraje Las Cortaderas para volver a reclamar una respuesta del Gobierno de Neuquén por el conflicto territorial en Chachil.
La comunidad explicó que el reclamo involucra a 19 familias productoras. Según detallaron durante la conferencia, siete de ellas no pudieron acceder este año a las veranadas del Lote 90, mientras que otras doce esperan el reconocimiento del territorio que ocupan en el Lote 110, conocido como Espinazo del Zorro. Ambas situaciones fueron planteadas mediante presentaciones administrativas dirigidas al gobernador Rolando Figueroa, aunque, según afirmaron, todavía no recibieron respuestas.
EL RECLAMO AL GOBIERNO
Al abrir la conferencia, los representantes de la Lof Cayupán señalaron que el conflicto territorial lleva varios años y aseguraron que la situación “se sigue agravando”. Explicaron que optaron por la vía del diálogo y de las presentaciones administrativas para intentar resolver el conflicto, pero sostuvieron que no observaron avances.
Según indicaron, la imposibilidad de acceder a las veranadas durante el último verano ya impacta en el estado de los animales y en la economía de las familias productoras. También reclamaron que el Gobierno provincial garantice el acceso a esos territorios y avance con la regularización de la situación dominial.
“VIVIMOS DE LO QUE PRODUCIMOS”
Uno de los testimonios más contundentes fue el del criancero Horacio Mena, quien describió las dificultades que atraviesan quienes dependen exclusivamente de la producción ganadera.
“Vivimos de lo que producimos día a día. Tenemos hijos y nietos detrás nuestro que comen de lo que producimos”, expresó durante la conferencia.
El productor aseguró que perder el acceso a las veranadas afecta directamente la alimentación del ganado y cuestionó la distribución de la tierra.
“Hay tanta tierra para poca gente y poca tierra para mucha gente”, afirmó.
Mena también relató que algunos crianceros debieron permanecer con sus animales sobre caminos o buscar campos prestados luego de no poder ingresar a las veranadas, una situación que, según sostuvo, derivó en pérdidas económicas y amenazas de denuncias si intentaban acceder a esos sectores.

UN RECLAMO HISTÓRICO
El exlonko Rubén Chauqueta sostuvo que la comunidad no reclama nuevas tierras, sino la regularización de territorios que considera ancestrales y donde, según afirmó, existen antecedentes de ocupación de varias generaciones.
Durante su intervención recordó que esos espacios forman parte de la historia, la cultura y el modo de vida del pueblo mapuche y pidió que el Gobierno provincial avance con las respuestas administrativas que la comunidad viene solicitando desde hace años.
QUÉ SON LAS VERANADAS
Las veranadas son los campos altos utilizados por los crianceros durante los meses más cálidos del año. Allí los animales encuentran mejores pasturas y disponibilidad de agua antes de regresar a las invernadas durante el invierno.
Los productores sostienen que la pérdida de acceso a esos territorios compromete la producción ganadera y pone en riesgo el sustento de numerosas familias que viven de la actividad rural.
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• La comunidad Cayupán confirmó la conferencia del 9 de julio por el conflicto en Chachil.
FUENTE: Conferencia de prensa de la comunidad mapuche Cayupán y crianceros de la zona, realizada el 9 de julio de 2026 en Las Cortaderas, y documento “Síntesis de los reclamos de la comunidad Cayupán”.
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