NEUQUÉN, 4 de julio de 2026.- Los trabajos para la construcción del viaducto de la Gran Avenida continúan avanzando a ritmo acelerado en uno de los principales accesos a la ciudad de Neuquén. El movimiento permanente de maquinaria, las tareas de hormigonado y la instalación de las primeras estructuras de contención comienzan a mostrar la magnitud de la obra pública más importante de la historia de la capital provincial.
Durante una recorrida por el sector, la secretaria de Jefatura de Gabinete municipal, María Pasqualini, destacó el ritmo de ejecución y remarcó que las tareas se desarrollan durante las 24 horas para cumplir con el cronograma previsto.
“Es una obra que tiene dos cuestiones muy importantes”, sostuvo la funcionaria al referirse al impacto que tendrá sobre la seguridad y el ordenamiento del tránsito en uno de los sectores más complejos de la ciudad.
Uno de los principales objetivos del proyecto es resolver los históricos problemas vinculados al escurrimiento pluvial y al riesgo de inundaciones en el ingreso a Neuquén. La intervención contempla la eliminación de la antigua ruta elevada que actuaba como un dique de contención durante las lluvias intensas.
“Bajar esta obra significa dar seguridad”, afirmó Pasqualini al destacar la decisión del municipio de priorizar las obras de infraestructura destinadas a proteger a la ciudad ante eventos climáticos extremos.
El segundo eje central del proyecto apunta a reorganizar el tránsito en el principal nodo vial de acceso a la capital neuquina, por donde circulan diariamente más de 70.000 vehículos durante los horarios de mayor demanda.

Una vez finalizado el viaducto, quienes se desplacen entre el alto y el bajo de la ciudad podrán circular por la parte inferior de la estructura sin interrupciones, mientras que el tránsito lineal utilizará el nuevo puente elevado.
Por su parte, el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola, explicó que durante las últimas jornadas se avanzó con el armado de las mallas de acero y el hormigonado de las bases que sostendrán el futuro viaducto.
De manera paralela, las cuadrillas trabajan sobre los terraplenes de acceso a la estructura y ya comenzaron a instalarse las primeras escamas de hormigón que conformarán parte del sistema de contención del terraplén.
“Vamos a tener doble frente de trabajo de pilotaje”, explicó Nicola al confirmar que desde el próximo lunes se incorporará una segunda pilotera para duplicar la capacidad de perforación y acelerar los tiempos de ejecución.
Además, el municipio solicitó adelantar la entrega de vigas premoldeadas y otros componentes industriales para optimizar las etapas de montaje y reducir los plazos inicialmente previstos para la obra.
Las empresas neuquinas que participan del proyecto trabajan actualmente en múltiples frentes simultáneos, incluyendo la preparación de las bases de suelo calcáreo y la futura carpeta asfáltica en el tramo comprendido entre las calles Linares y Leales.
El objetivo es completar más de 1.500 metros de base negra antes de finalizar el próximo mes y continuar con el cronograma acelerado previsto para una obra que demandará aproximadamente un año de ejecución.
La totalidad del proyecto se financia con recursos propios provenientes del superávit de las cuentas públicas municipales, permitiendo sostener el ritmo de inversión sin recurrir a endeudamiento externo.
FUENTE: Municipalidad de Neuquén.
Declaraciones de María Pasqualini y Alejandro Nicola difundidas el 4 de julio de 2026.
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